Entrenamiento versus clase

entrenamiento_versus_claseEs muy habitual que cuando alguien ve a nadadores máster realizar trabajo técnico opte por denominar esa actividad como clase y no como entrenamiento. No es extraño que hasta algunos nadadores confundan los entrenamientos dirigidos con las clases. ¿A qué puede deberse esa pertinaz confusión? Examinemos algunos tópicos que pueden encontrarse en el origen de esa dificultad conceptual.

Tópico nº 1: «Los que ya saben nadar no tienen que realizar trabajo técnico. Luego, el que hace trabajo técnico es que no sabe nadar y, por lo tanto, no puede entrenar». Afortunadamente, este es un tópico antañón y casi extinto. Cualquier persona con una mínima cultura deportiva sabe que corredores como Usain Bolt, nadadores como Michael Phelps o tenistas como Rafa Nadal dedican una gran parte de sus entrenamientos al trabajo técnico. Y parece que no les ha ido mal.

Tópico nº 2: «Los ejercicios técnicos, una vez aprendidos y realizados, son asignaturas superadas y no es necesario volver sobre ellos». La concepción que subyace tras este tópico está igualmente obsoleta. Los ejercicios técnicos son herramientas de investigación y desarrollo. A medida que nos familiarizamos con la práctica, vencemos las dificultades iniciales. Lo que en principio no era más que un cúmulo confuso de percepciones va convirtiéndose en un riquísimo caudal de sensaciones que nos ayudan a mejorar nuestra eficiencia.

Tópico nº 3: «Sin sufrimiento, no hay entrenamiento». No son pocas las personas que consideran que si su corazón no late desbocado, su respiración no es agitada y sus músculos no se debaten entre el dolor y la extenuación, no hay entrenamiento. No hay ninguna duda de que en una buena programación de entrenamientos, tiene que haber espacio para los momentos duros. Pero no es menos cierto que un exceso de ese tipo de entrenamiento es absolutamente contraproducente y puede disminuir el rendimiento del deportista. Así, aunque en el trabajo técnico el dolor no sea el protagonista, no por ello estamos dejando de entrenar.

Tópico nº 4: «La técnica solo se trabaja a velocidades bajas». Este es un tópico más reciente y probablemente se debe a que no se entiende la progresividad del trabajo técnico. En el caso de la natación, esa  progresividad nos permite buscar la forma óptima de nadar una prueba atendiendo a nuestras características personales y a las capacidades técnicas y metabólicas que hemos desarrollado a través de nuestros entrenamientos. Por poner un ejemplo, ningún nadador bien entrenado nadará una prueba con la mayor frecuencia de brazada, lo hará con la frecuencia óptima para esa prueba y para ese momento de su historia deportiva. Y para ello es necesario que realice trabajo técnico en esa zona óptima.

Claro que no todos los nadadores máster nadan con el mismo objetivo, y la cantidad y forma de esos entrenamientos dependerá de esos objetivos. Pero eso es arena de otro costal o tema de otra entrada. Mientras tanto puede ser interesante leer Entrenar despacio para nadar deprisa y los diálogos con los nadadores Borja López Lamadrid y Álvaro Suárez.

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