Supermán cruzado

En decúbito prono con brazos y piernas estirados, inspiramos y estabilizamos la zona central. Mientras espiramos, elevamos el brazo izquierdo y la pierna derecha unos centímetros sin que se mueva la pelvis. Inspiramos y mantenemos la posición tres segundos. Bajamos realizando una espiración.Inspiramos comprobando que tenemos estabilizada la zona central; elevamos el brazo derecho y la pierna izquierda unos centímetros durante la espiración. Mantenemos la posición unos tres segundos mientras inspiramos; con la espiración bajaremos la pierna y el brazo hasta la posición de partida. La pelvis debe permanecer inmovilizada (estabilización de la zona central) durante toda la ejecución del ejercicio. Repetimos el ejercicio 20 veces con cada lado.

Estabilizando la zona central IV. El insecto moribundo

En decúbito supino, doblamos las rodillas colocando los pies en contacto con el suelo. En esta posición y mientras inspiramos, lo primero que hacemos es estabilizar la zona central manteniendo las curvaturas normales de la columna. Tras fijar la pelvis, hacemos una respiración abdominal y fluida para comprobar cómo somos capaces de separar la musculatura implicada en la estabilización de la musculatura respiratoria. Manteniendo la estabilización de la zona central (pelvis en posición neutra), espiramos y elevamos la pierna derecha hasta que el pie derecho esté a unos 20 o 30 centímetros del suelo, lo importante es que la pelvis no se mueva. Inspiramos y mantenemos la posición tres segundos. Mientras espiramos, bajamos la pierna derecha y repetimos el ejercicio con la izquierda. Repetimos el ejercicio 20 veces con cada lado. En días sucesivos podremos elevar más el pie manteniendo la pelvis estabilizada.

No quería forzar

borja_collserola_2013

Tengo que insistir en la sorpresa divertida que me causan las afirmaciones de algunos compañeros. Hoy le ha tocado a Borja López de Lamadrid. La frase no tiene desperdicio: «llevo toda la semana con molestias y no quería forzar». Así me explicaba que esta mañana hubiera optado por «solo» hacer media maratón de montaña: 21.097 m con 1650 m de desnivel acumulado sobre un terreno que la humedad había vuelto resbaladizo.

collserolaEs esa actitud la única que puede explicar la evolución que deportistas como él hacen cuando se enfrentan a una nueva disciplina. Cuando se inician en la natación. Tesón, concentración, dedicación son los mimbres con que personas como Borja tejen su excelencia. No adelantaré aquí fragmentos del diálogo que pronto publicaremos en la web, pero no será por falta de ganas. Me limitaré hoy a felicitar a Borja. Pronto podremos conocer mejor al hombre y al deportista.

¡¿Qué necesidad?!

Quique Torras segundo de su categoría
Jueves 3 de octubre
Al mediodía Quique Torras se presenta vestido de calle al entrenamiento, se ha lesionado el hombro, el dolor es tan intenso que no podrá entrenar. Le recomiendo que utilice la piscina de agua fría como terapia antiinflamatoria. Le pregunto si podrá participar en la próxima prueba que se ha inscrito. Me dice que sí, que allí estará y que si duele, que duela. Hace unos años que conozco a Quique y sé que es de esos deportistas que empujan los límites, que te mantienen en vilo.
Sábado 5 de octubre
A media mañana le envío un mensaje: «nádalo bonito». Después me doy cuenta de que a esa hora ya estará nadando si el dolor se lo ha permitido.
Al anochecer recibo un mensaje de Quique. El fuerte oleaje y la corriente ha obligado a cambiar el trazado, lo que iban a ser 4 km se han convertido en 5.4 km. «Una dura pero preciosa experiencia», dice. Y llega la foto, allí está, sobre el cajón, ha llegado segundo de su categoría. Del hombro, ni palabra.
Me relajo, sonrío y me pregunto de qué están hecho esos deportistas que siempre empujan un poco más allá el límite. Entonces, recuerdo aquella expresión socarrona con que disimulan su zozobra algunos canarios: ¡¿qué necesidad?!
Enhorabuena, Quique

La otra orilla

Esta tarde había quedado con algunos amigos para nadar en la playa de la Barceloneta (Barcelona). Al llegar el viento soplaba con fuerza y las olas batían fuertes y desordenadas. El mar estaba revuelto.

Rosa y yo decidimos acercarnos a la orilla y valorar si era factible nadar. En ese momento salía del agua un surfista, nos dirigimos a él para saber cómo estaban las corrientes. Fue cuando nos enteramos de que no había salido por el estado de la mar, lo que le había puesto en peligro eran los golpes que recibía de los desechos de nuestra abundancia.

Regreso a casa. Un poco más allá, en la misma orilla, cientos de hombres, mujeres y niños han perdido su vida. La desesperación les ha traído demasiado lejos; sus sueños y esperanzas han naufragado ante la impotencia de las gentes de la mar que luchaban por salvarlos. Ahora, esas gentes podrían tener que responder ante la ley por ayudar a inmigrantes ilegales.

Un ya muy cansado papa Francisco decía «sólo me viene la palabra vergüenza, es una vergüenza».

Hoy nadar no hubiera sido un placer. Hoy sentimos la vergüenza de saber que la otra orilla está aquí para mostrarnos la imagen de lo que también somos.

desechos marinos

residuos02

residuos03

residuos06

 

Estabilizando la zona central III. El perro de caza

Desde la posición en cuadrupedia, mientras espiramos, elevamos y extendemos el brazo derecho y la pierna izquierda. Inspiramos y mantenemos la posición tres segundos. Volvemos a la posición inicial espirando. Realizamos el mismo ejercicio utilizando el brazo izquierdo y la pierna derecha. Es importante mantener estabilizada la zona central conservando las curvaturas naturales de la columna (la pelvis debe permanecer estática). Repetimos el ejercicio 20 veces con cada lado.

El logro de cada uno

Elena Reig, Enrique Torras, Gabriel Bans, Rafael Martín-Alós y Santi López de Lamadrid son cinco nadadores que ayer concluyeron la Marnatón 2013. Los cinco nadaron los 6500 m que separan Cap de Creus de Cadaqués. Hasta mañana no los veré en el entrenamiento, pero estoy seguro de que están orgullosos y satisfechos de lo que han realizado. No es para menos, han conseguido lo que se habían propuesto.

Una vez más un desafío deportivo ha servido a cinco personas para enfrentarse a sus fantasmas y a sus expectativas. Atrás quedan los nervios, las inseguridades, la planificación cuidadosa o la improvisación atrevida. Cada uno de ellos ha tenido su manera de encarar el reto, cada uno ha cruzado el mar de dudas que siempre precede a un desafío con su propio estilo. Esa es la parte del proceso que solo cada uno de ellos conoce, esa lucha que forma parte de la intimidad del nadador.

Hace pocos días tuvimos un entrenamiento específico para la prueba. En ese entrenamiento sucedió algo especial, había algo distinto en sus formas de nadar. Era como si todas las horas de entrenamiento se integraran para dar forma a un nado decidido. En ese momento tuve claro que lo iban a lograr. La Real Academia dice que el verbo lograr es poco usado para referirse a disfrutar de algo. En ese momento supe que revitalizarían ese sentido, que disfrutarían del placer de nadar, que atravesarían dudas y fantasmas, olas y corrientes para lograr lo decidido. Estoy seguro de que así ha sido, que algo ha cambiado para siempre, que desde ahora entrenarán y competirán de otra manera. Tengo ganas de verlos mañana.